Estos días por donde mires no hay sino zombies, sangre y comida basura con forma de órganos humanos…
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Cada uno celebra lo que quiere y como quiere, pero es evidente que muchas de las personas que celebra halloween no se han parado a pensar lo que están celebrando.
En mi opinión (no solicitada), halloween es una huida de la muerte, fomenta el miedo a la muerte y lo convierte en un carnaval gore.
Además mete desde la infancia el mundo zombie, la idea de estar muertos en vida y «comernos» los unos a los otros.
Y todo asociando la diversión con golosinas y comida que efectivamente te vuelve zombie.
Hay muchas maneras de divertirse, pero yo no elijo esta.
Prefiero aprovechar estas fechas para recordar a nuestros muertos, aceptar la muerte como parte de la vida y compartir con seres queridos alimentos locales y de temporada.
P.D.: En esta zona de la isla, la tradición del 1 de noviembre es ir a los cercados a comer castañas, almendras y otros frutos de temporada. Y los mayores de la familia cuentan historias de los antepasados finaos (así llamamos a esta celebración).

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