Antes de ayer cogí la guagua y estaba hasta arriba de niños que salían del colegio.
Entre ellos iba una señora de unos 50 años con 2 niñas de 14-15.
Me tocó estar de pie en el pasillo, y al poco de arrancar, esta mujer desde atrás empezó a gritar despavorida porque un niño no se quería subir la mascarilla
Todo el mundo se quedó en shock.
Sobretodo por ver tan fuera de sí a una mujer adulta echando sapos y culebras a un niño de la misma edad de las niñas (quizá sus hijas) con las que esta mujer iba…
El niño solo acertaba a decir «tú más» ante tanto desatino que estaba recibiendo.
Entre las personas que estaban alrededor, lograron calmar a la mujer y la cosa no pasó de ahí.
El hecho de que esta mujer gritara así a un niño de la misma edad de sus hijas (o familiares en todo caso)… Aparte de porque estaba muerta de miedo ¿No es una consecuencia de sentirse separada? ¿De creer que son seres distintos y de distinto valor?
Algo similar ocurre cuando vemos los típicos lemas de sostenibilidad “no hay un planeta B” o “el ser humano es el cáncer del planeta”.
¿Desde qué visión de la naturaleza y el ser humano se transmiten esos mensajes?
Es el mismo paradigma de creer que es algo ahí fuera de lo que o bien me siento culpable o que uso para mi beneficio.
Todo esto lo explico en una de las clases para mí más bonitas que he grabado hasta ahora.
En 28:30 minutos explico qué es la ecología profunda y cómo te ayuda a unir sentimiento, pensamiento, espiritualidad y acción.
De manera que ya no hay «esfuerzo en vivir de forma sostenible».
A partir del minuto 15:39 te doy además 8 claves de acción para llevar una vida sostenible desde la ecología profunda, en lugar de hacerlo desde la ecología convencional o también llamada «superficial».
La clase es esta: Ecología profunda. Un nuevo paradigma.
Ahí puedes ver también en abierto un vídeo sobre este famoso lema «no existe un planeta B».
P.D.: Cuando ya se fue liberando la guagua y pude alcanzar al niño de la mascarilla antes de que se bajara, acerté a decirle que no se preocupara, que lo había hecho muy bien.
Sentí que fue también como decírselo a mi niña interior cuando se siente herida o sobrepasada emocionalmente por una situación 🥰

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