El otro día un amigo agricultor me comentaba que muchos agricultores de plátanos ecológicos de Canarias se estaban pasando a la agricultura convencional.
¿Y eso por qué? ¿Qué está pasando?
Pues resulta que al perderse los cultivos de plataneras de La Palma debido a la erupción del volcán, ha aumentado la demanda de plátano para exportación (con agrotóxicos) en las otras islas.
Así que el plátano ecológico se lo compran a los agricultores a 0,70€/kg.
Mientras que el convencional se lo compran a 1,40€/kg.
Sí, el doble.
Eso ha hecho que muchos, presionados por la precariedad en la que viven los pequeños agricultores ecológicos, han empezado a echar algunos productos agrotóxicos a sus plátanos para venderlos al mercado convencional.
Mi amigo, que también cultiva plátanos ecológicos, me lo cuenta con tristeza, pero también con compresión.
Qué difícil juzgar a una persona que toma una decisión así.
A pesar de que él lleva años sobreviviendo también en precariedad porque su libertad y amor por la tierra y las personas está por encima de todo lo demás.
Es una de las personas más lindas que conozco.
Le admiro mucho.
No quiero dar a entender que la precariedad es un valor.
Para nada.
La carencia no es natural, es un resultado del robo de recursos al que se le ha sometido al ser humano desde hace milenios.
Por eso priorizo el consumo de productos y servicios que respetan a las personas, la naturaleza, la biodiversidad cultural, la consciencia, …
Porque es también mi responsabilidad en este mundo donde lo fácil, lo promocionado por el sistema, es consumir lo que daña.
Teniendo en cuenta por supuesto mi propio proceso y situación personal, haciendo consciente mis creencias más o menos limitantes, …

Deja una respuesta