El otro día, en una comida alguien llevó la típica bolsa de lechuga que venden troceada para ensalada.
Yo comí ensalada.
Pero no con esa lechuga.
Si tú guardas lechuga en una bolsa de plástico se pudre.
Pero ¿Sabes por qué esa que venden aguanta más?
Porque está conservada en una atmósfera modificada de distintos gases.
Una vez que la abres es un criadero de E. colli y salmonella, pero eso ya es otro tema…
También hay gente que lava las verduras con lejía «apta para uso alimentario» (se podría escribir un libro con los tóxicos de todo lo «apto para uso alimentario»).
Y si buscas en internet te dicen de limpiar las verduras con bicarbonato, vinagre, o los más modernos con amukina.
Pero como casi siempre, hay una verdad que pasa desapercibida.
Y es que en el mundo de la micología hay seres capaces no solo de «desinfectar» los alimentos, sino de cubrir las carencias nutricionales que puedan tener por haberse cultivado en un suelo maltratado y desnutrido (el suelo donde se cultiva lo que venden en el súper, por ejemplo).
Lo cuento todo en este vídeo: Cómo limpiar y conservar alimentos de forma óptima.
Que tengas un limpio día,
Noemí
P.D.: Hay alimentos que se conservan mejor en nevera y otros no, en unas zonas de la nevera y no en otras, con la parte abierta sobre un plato o en un tupper cerrado hermético… Razón aquí.

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