No confundamos hacer un consumo consciente con ser tontos útiles.
En nombre de la sostenibilidad, se sigue intentando encauzar la inquietud natural humana del cuidado de la tierra para conducirla hacia una sociedad despojada de todo.
Se vende como sostenible el no poseer, porque puedes alquilarlo.
Sí pero no.
No es necesario que en cada casa haya una lavadora, un taladro, una escalera grande y un contrato de wifi.
Hay muchas cosas que podríamos compartir entre vecinos, sin necesidad de tener en propiedad cada uno el suyo.
En este sentido, la propiedad colectiva es una forma de vida mucho más humana de la que en la sociedad moderna nos hemos alejado.
Peeeeeero, siempre y cuando la propiedad sea del pueblo, de los seres humanos libres.
NO del sistema. De las grandes corporaciones e instituciones públicas o privadas.
Esa es la gran diferencia que lo cambia todo.
No necesitamos comprar tantas cosas, porque podemos alquilarlas, intercambiarlas, prestarlas, … pero siempre que la propiedad esté en manos de la humanidad, del pueblo.
Eso sí es un consumo consciente.
Lo otro es convertirnos en tontos útiles.
Todo esto lo explico a partir del minuto 23:35 del vídeo con la guía práctica para un consumo consciente. Un vídeo de 50 minutos dando ideas prácticas para todo tipo de consumo, desde una visión consciente, saludable y sostenible.

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