Más allá, escuchando a una mujer mayor del pueblo contando su infancia con los otros niños del barrio, comentó algo que se me quedó grabado.
Y es que dijo que el día de la cabalgata de reyes, todos los niños vecinos barrían la calle y la dejaban limpia y sin ninguna chinita (era una calle empedrada).
Me resultó muy inspirador ver cómo, en otro tiempo, las personas se hacían cargo de mantener limpia su calle, algo que no era de su propiedad, sino que era de todos.
Ya sé que seguramente alguno se escaqueaba, o que simplemente lo hacían porque nadie más lo iba a hacer. No conocían otra cosa.
Pero es que hoy en día nos hemos ido al lado contrario.
Lo que no lleva mi nombre en el registro de la propiedad no lo toco. Lo delego en la administración.
Esto se puede observar en muchos aspectos de la vida, y también en los hábitos de alimentación, consumo, higiene personal, …
Hemos delegado nuestra forma de vivir en lo que hace «todo el mundo», lo que dicen los «expertos» o lo que nos enseñaron desde pequeños.
¿Pero y si nos hacemos cargo? ¿Seguiríamos haciendo lo mismo?
Este cuestionamiento es el que quiero trasladar hoy a algo tan cotidiano como la pasta de dientes.
¿Realmente son necesarias las pastas de dientes convencionales? ¿Qué tienen de interesante y qué de perjudicial?
¿Qué opciones de pastas de dientes naturales son seguras y en qué debemos fijarnos para valorarlo?
¿Cuáles son los mejores cepillos de dientes y qué opciones más naturales podemos encontrar hoy en día?
¿Podemos observar lo que hacen otras culturas usando plantas y adaptarlo a nuestra forma de vida?
Estas y otras preguntas son las que respondo en este vídeo, además de dar la receta más sencilla, segura y natural para hacer la pasta de dientes en casa, y referencias de cepillos y otras alternativas más saludables y sostenibles:
Pasta de dientes natural.
Que tengas un día natural,
Noemí
P.D.: Hacerte responsable de ti misma no es tan cómodo como hacer lo que todo el mundo hace, porque puede ser que si te cuestionas, llegues a conclusiones diferentes de lo que hace la mayoría.
Y según sea tu entorno, o el asunto que se trate, puede ser más o menos desafiante.
Pero hacer diferente tu rutina de limpieza bucal es algo más íntimo y puede ser un buen entrenamiento para empezar a vivir de forma distinta 🤗.

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