Hablando con unas amigas, salió el tema de la agenda 2030 y los pasos que siguen dando las élites para lograr lo que se proponen.
Cuando sale este tema, surge casi siempre la urgencia de «hacer algo», buscarnos un lugar donde refugiarnos y poder vivir libres para cuando ese momento llegue, …
Desde 2020 he escuchado a mucha gente con este discurso de «vamos a hacer algo antes de que sea tarde».
Entiendo las razones para pensar así.
Yo también tuve esta actitud cuando con 17 años descubrí el mundo en el que vivía, y empecé a hacer boicot a todas las empresas que tenían malas prácticas hacia las personas y la naturaleza.
Pero con el tiempo vi que era necesario también apoyar y/o construir lo que sí estaba alineado con mis valores.
Y aunque no he dejado de lado la denuncia y el activismo, tengo desde entonces el foco puesto en construir mi vida cotidiana desde lo que sí quiero para mí y para el mundo.
¿Priorizo una alimentación local y ecológica por miedo a la enfermedad?
No.
¿Procuro reducir el consumo y la generación de basura por miedo al cambio climático?
No.
¿Hago mis propios productos de limpieza sin tóxicos para acostumbrarme a ser pobre porque esa es una de las metas a las que aspira la agenda 2030?
Tampoco.
Aunque lo que hago no sirviera para evitar nada, lo seguiría haciendo.
Porque no lo hago por miedo a algo externo.
Mi motivación sigue siendo la misma que cuando empecé en el año 97: que mis actos cotidianos sean reflejo de mis valores.
Haya agenda, cambio climático, pandemia o lo que se quieran inventar.
Un juego de equilibrio nada fácil, entre cómo se mueven los hilos del mundo, mis valores y la practicidad de la vida cotidiana.
Pero ese es el juego que me motiva, y al que te invito a jugar conmigo 😊
Tengo un vídeo práctico con la receta para hacer tu propio detergente de lavadora a partir de un jabón en pastilla.
Sin residuos, sin tóxicos, sin dependencia de la industria.
Hace años que este es mi detergente de cabecera.
Te muestro el paso a paso de cómo lo hago:

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