La respuesta corta es ninguna.
Te cuento qué pasa con esto.
Cuando estaba haciendo prácticas en el herbolario, una mujer entró preguntando por sal de salina.
Le acompañé donde las sales y le enseñé unas que eran de una salina de La Palma.
El paquete por fuera ponía «sal marina», lo que a la mujer se ve que le mosqueó y me preguntó:
-Pero aquí pone sal marina, y a mí me dijeron que consumiera sal de salina.
-Eeeeh… ok.
Así que le expliqué que la sal marina es la sal obtenida del mar, y eso solo se obtiene en una salina.
Seguramente, a ella le dijeron sal de salina para especificar que era sal obtenida de manera natural y sin adulteración ni refinamiento posterior.
O sea, sal sal.
La mal autodenominada «sal de mesa», por ejemplo, es un veneno sintético de sodio sin los demás minerales ni la vitalidad del mar.
No te comas eso.
Nuestra relación con la comida es muchas veces lo que condiciona todo lo demás que hacemos en la vida.
Yo estoy 100% comprometida con encarnar cada vez más la libertad que ya soy.
Y la alimentación consciente para mí ha sido y sigue siendo uno de los caminos de exploración y autoconocimiento más potentes en esta existencia.

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