Tengo la suerte de vivir en el pueblo de mi infancia, donde sigue viviendo también mi maestro favorito del colegio, Don Juan.
Lo veo de vez en cuando, y hace poco me lo crucé en la calle y me dio una foto carnet de mi yo de 5 años cuando entré en el colegio.
Aunque la foto en sí no tiene especial relevancia, sí me pareció muy bonito el hecho de que Don Juan guardara aún esa foto después de tantos años y tantos alumnos que han pasado por su clase.
Que una persona mayor que tuvo acceso a un dato tuyo como una foto, la haya conservado y te la devuelva como gesto de cariño es algo muy entrañable.
A mí me lo parece ☺️
Pero hoy en día donde todo es digital, tu información no solo la tienen los destinatarios y demás gente particular que pueda encontrarse con ella.
Lo relevante aquí es que las empresas de los programas que usas, si no son de software libre, entonces pueden acceder a tus datos y conservarlos (y venderlos a corporaciones, gobiernos,…)
Y no hablo de las redes sociales, que al final es información que ponemos ahí libremente de forma pública.
Me refiero incluso a programas tan inocentes como el Word, el Excel o el Power Point.
Todo lo que escribas ahí, si tu ordenador está conectado a internet, Microsoft puede verlo.
La buena noticia es que existe una alternativa completamente libre y transparente que hace lo mismo, pero es software libre.
Se llama Libre Office, y he creado un vídeo donde muestro, desde mi pantalla, cómo descargarlo y usarlo, además de algunos trucos adicionales que tiene y que Microsoft Office no:
Tutorial: cómo pasarte a Libre Office.
Usando Libre Office puedes seguir abriendo y guardando archivos que te envíen personas que usan Microsoft.
Te lo digo porque llevo 25 años sin usar ningún programa de Microsoft, así que soy la muestra viviente de que se puede ☺️.
Que tengas un día libre,
Noemí
P.D.: Otra razón fundamental para usar software libre en lugar de los programas de Microsoft es que ganamos (de forma individual y colectiva) en independencia tecnológica.
Ya somos demasiado dependientes de la gran corporación. Así que al menos en los programas ofimáticos ya sabes que es posible ser libre.

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