La semana pasada estuve unos días de viaje familiar por Lanzarote.
La gente suele catalogar las Islas Canarias por el número de días en las que «las ves». Esta la ves en 3 días, esta en 5, …
Nunca he entendido este concepto, porque mi sensación es que estas islas nunca te las acabas, por más que vivas aquí y las visites con frecuencia…
Pero vamos a lo que vamos, que no te vine a hablar de eso.
Lo que te quería contar es que en el sitio donde nos alojamos, te incluían un montón de botes de higiene personal: gel, champú, acondicionador, pasta de dientes, jabón de manos, …
Yo llevaba de casa todo lo que necesito, así que no abrí nada.
También había, junto con las toallas, unas zapatillas de estar en casa empaquetadas en plástico.
La etiqueta ponía: 100% rizo poliéster.
También había previsto llevar unas alpargatas para estar en la casa, así que tampoco las abrí.
Pero sí me sirvió para ver la dimensión de esta cultura del usar y tirar que tenemos en la sociedad.
Si ya se genera basura en la vida cotidiana, cuando vas de viaje y te ofrecen este tipo de cosas «regaladas» entiendo que debe ser tentador hacer uso de ello.
¿Cómo hemos llegado a normalizar este hábito de usar y tirar?
Como si nada tuviera valor.
Como si todos los recursos, energía, creatividad, … invertidos en la fabricación de un objeto no fueran relevantes.
Más si hablamos de productos 100% derivados del petróleo, con el reguero de consecuencias que eso deja a su paso, desde su extracción hasta que vuelve al ecosistema contaminándolo con sus componentes tóxicos mientras se degrada durante siglos en el vertedero…
Y todas estas consecuencias tan solo por «la comodidad» efímera de tener unas zapatillas de estar en casa los 3 días que pasamos ahí.
¿Tiene esto algún sentido?
Vivir con menos basura es el vídeo donde trabajamos el primer paso para abordar este tema de la basura en nuestras vidas y poder tomar decisiones más conscientes en este ámbito.

Deja una respuesta