Más allá estaba en una tienda donde tenían algunas prendas de ropa, y una señora le comentaba a la dependienta que le encantaba ese suéter, porque era suavito y gustosito.
Supongo que a todos nos gusta en invierno el tacto de un suéter esponjoso y suave, pero ¿nadie se pregunta cómo se consigue ese efecto?
Quizá la mayoría de personas lo ve como una mejora de lo que llamamos «progreso».
Antes los tejidos se arrugaban, eran más tiesos, y ásperos.
Y ahora, gracias a la tecnología, tenemos tejidos suaves, gustosos y muy económicos.
El problema es que esa tecnología y ese progreso ha conseguido esos resultados pasando por encima de la naturaleza, la salud, el cuidado de las personas, los animales, la tierra, el mar y cualquier cosa que se le pusiera por delante.
Esos tejidos gustosos son a base de derivados del petróleo y compuestos químicos sintéticos, tóxicos en todo su ciclo de vida, desde la extracción de la materia prima, pasando por el transporte, fábricas, uso en contacto con la piel y desecho en vertederos.
Y el tema es que la mayoría de la ropa ya la fabrican con tejidos sintéticos.
Vete a cualquier tienda, aunque sea una pequeña de barrio, y ponte a mirar las etiquetas.
Poco se salva.
Esto puedes verlo como un problema a la hora de encontrar ropa, pero visto desde otro lado, es un aliado para la vida sencilla.
Como hay muy poca ropa sin tóxicos, es más fácil ser minimalista ☺️

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